#Agenda2030 – ODS2: Hambre cero. Del contexto internacional al extremeño: 10 ideas para pasar a la acción

La semana pasada comenzamos el primero de los 17 capítulos que queremos compartir de entradas sobre la Agenda 2030. En este segundo capítulo, me centro en el ODS 2: Hambre Cero. Precisamente, esta semana ya se están viendo las llamadas “colas del hambre” en España. Tengo algunos conocidos voluntarios de Cáritas que ya están notando el aumento de personas que se dirigen a por bolsas de alimentos en Extremadura también. En este marco, iniciativas como la de los “huertos urbanos” o “el increíble comestible” y todo lo encaminado al logro de la soberanía alimentaria – que comento al final de la entrada – cobran más sentido si cabe.

Por qué surge el ODS 2: Hambre cero

El hambre extrema y la malnutrición siguen siendo en la actualidad un enorme obstáculo para lograr un verdadero desarrollo sostenible. Recuerdo aquí la tan repetida definición de desarrollo sostenible que conceptualizó la ministra noruega Gro Harlem Brundtland (1987)

“Aquel desarrollo que permite satisfacer las necesidades de las generaciones actuales permitiendo, a su vez, que las generaciones futuras puedan satisfacer las suyas”. 

La definición anterior, implica, que además de las variables económicas, deben considerarse las variables sociales y medioambientales. Se integra, a su vez, un “nuevo” ingrediente. La participación ciudadana.

Cuando las personas tienen hambre y/o malnutrición, evidentemente, son menos productivas y más propensas a sufrir enfermedades, con lo que no son capaces de aumentar sus ingresos – no pueden literalmente hacer uso de una voluntad que se agota (un día compartiré el experimento de los rábanos y el chocolate) – y mejorar su calidad de vida.

Lamentablemente, estas cifras aumentarán a corto plazo por las consecuencias nefastas que ya está ocasionando el Covid – 19. Aunque hay alimentos para todo el planeta, las malas prácticas de recolección y el desperdicio de alimentos contribuyen a la escasez de alimentos. Las guerras también afectan negativamente a la disponibilidad de alimentos, dado que se destruye el medio ambiente, un medio que es fundamental para cultivar alimentos.

Para poner fin al hambre en el año 2030, antes del Coronavirus, se calculó que se necesitaban 267.000 millones de dólares más al año para invertir en zonas rurales y urbanas y en protección social para que todas las personas puedan acceder a los alimentos.

Poner fin al hambre exige contar con sistemas de producción alimentaria sostenible y prácticas agrícolas resilientes. Mantener la diversidad genética de plantas y animales resulta fundamental para la agricultura y la producción de alimentos. Se debe aumentar la inversión en la mejora de la capacidad de la productividad agrícola.

El índice de orientación agrícola – que es la proporción de gasto público destinada a la agricultura dividida por la proporción del sector en el PIB – disminuyó mundialmente de 0,38 en el año 2001 a 0,24 en 2013 y 0,21 en 2015. En 2016, 21 países experimentaron precios internos altos o moderadamente altos, en relación con los niveles históricos, para uno o varios cereales básicos. 13 de esos países estaban en África Subsahariana. Las causas principales de los elevados precios fueron la disminución de la producción nacional, la depreciación de la moneda y la inseguridad. El aumento localizado de los precios del combustible también impulsó el alza en el precio de los alimentos. Los subsidios a la exportación agrícola se redujeron a escala mundial en un 904% entre 2000 y 2014.

10 datos buenos y 10 datos malos de Extremadura en relación con el ODS 2

  1. Existe un sector primario asentado que representa un 6,26%: más del doble que su peso en la economía española.
  2. Extremadura es la tercera superficie de olivar de España, la cuarta de viñedo y la cuarta superficie de agricultura ecológica.
  3. El sector primario tiene un desarrollo que hace posible la soberanía alimentaria.
  4. El 90% de la ganadería extremeña se desarrolla en forma de ganadería extensiva en dehesa, lo que repercute en la fijación de la población y los ecosistemas así como en la conservación de vías pecuarias, paisaje y territorio.
  5. Destaca el ganado bovino que aporta el mayor valor añadido en Extremadura del 36,82 %. Importante también su ganado porcino de alta calidad y muy asentado y su sector ovino y caprino. Hay un ascenso en el sector de la apicultura.
  6. Extremadura es sexta comunidad en cuanto a número de explotaciones ganaderas ecológicas y la quinta en número de cabezas de ganado ecológicas, la tercera en ovino ecológico.
  7. La industria agroalimentaria extremeña representa un 4,7% del total en España y representa el 44,2% de las ventas industriales extremeñas, siendo la tercera generadora de empleo en Extremadura – 7,96% -. Destacan la industria cárnica (27% de las ventas) y frutas y hortalizas (19,3%) seguidos de productos de alimentación animal y fabricación de bebidas.
  8. Extremadura es la primera productora de tomate del país.
  9. Existen 9 denominaciones de origen y 3 indicaciones geográficas protegidas.
  10. Aumentan las empresas dedicadas a la producción agroalimentaria ecológica.

  1. Hay una disminución del número de explotaciones agrarias y un envejecimiento de los titulares de explotaciones.
  2. El regadío del tomate, maíz, arroz, ciruela, melocotón, nectarina y otros dependen de los recursos hídricos. Hay una excesiva demanda de agua por parte del sector agrícola.
  3. Existe cierto desconocimiento de las oportunidades que ofrece el Greening y cómo optimizar este pago.
  4. Falta capacitación entre agricultores/as para hacer frente a la rigurosidad de las prácticas agrícolas y compromisos que se derivan de la agricultura ecológica así como sobre estrategias de comercialización y marketing de productos, posicionamiento de marca, entre otros.
  5. Determinadas razas autóctonas de ganadería pura no pueden competir en productividad con razas autóctonas mejoradas.
  6. Baja rentabilidad y productividad laboral de unidades ganaderas debido a la gestión tradicional de las mismas al margen de los nuevos mercados: especialmente, en ovino y caprino.
  7. Falta de desarrollo de logística eficiente para distribución de productos procedentes de la ganadería ecológica.
  8. Dedicación prioritaria de la industria agroalimentaria a productos de primera transformación que tienen un bajo valor añadido: entre las dos comunidades que tienen menor productividad en España.
  9. La venta directa de alimentos no está regulada en Extremadura. Se están perdiendo oportunidades de comercialización de alimentos de proximidad en canales cortos de comercialización: coste de oportunidad.
  10. No existe red asentada para gestionar “el desperdicio de alimentos”: aplicaciones informáticas de uso en Extremadura, restaurantes adheridos a una potencial red para facilitar alimentos que sobran a final del día a potenciales destinatarios/as, insuficientes acuerdos entre empresas y bancos de alimentos para fomentar políticas de RSC contra el desperdicio de alimentos, entre otros.

Ideas para pasar a la acción

Son muchas las ideas que puedan ponerse en marcha en relación con este ODS. Recuerdo aquí, que para priorizar, cada organización/empresa/entidad, deberá por un lado revisar las metas asociadas a cada ODS así como los indicadores oficiales, y por otro lado, deberá analizar cuáles son sus competencias, en caso de tratarse de una administración pública – para poder distinguir las metas a las que puede contribuir por sí misma o en alianza con terceros – o cuál es su “corazón del negocio” y “quiénes son sus grupos de interés” en el caso de ser una empresa y/o entidad del tercer sector.

Sin embargo, considerando los datos anteriores y relacionando de una manera general con metas que se persiguen dentro de este ODS, me atrevo a lanzar estas ideas para pasar a la acción:

  1. Apuesta por nuevos cultivos mejor adaptados a las previsiones esperadas para Extremadura en relación con sus escenarios climáticos: aumento de temperaturas y disminución de precipitaciones. El Observatorio Extremeño de Cambio Climático ya realizó diversos estudios y publicaciones relacionadas con esto. Tanto sobre escenarios climático esperados para Extremadura, como sobre adaptación al cambio climático en los sectores de agricultura y ganadería. El impacto de cambio climático sobre la agricultura en España tendrá una magnitud variable según la localización geográfica y el tipo de cultivo del que se trate. Se prevé que las zonas costeras serán de las más afectadas por el aumento de la temperatura; igualmente, la mitad sur de la Península, se verá afectada por una disminución de precipitación. Se espera que los cultivos, en general, se van a ver afectados por un aumento del estrés hídrico. Por otra parte, el aumento de la frecuencia de eventos extremos – granizos, olas de calor, lluvias torrenciales – también afectarán, aunque, esto es más difícil de preveer. Tanto los cultivos como el sector ganadero serán más vulnerables debido al aumento de plagas y enfermedades y se producirán disminuciones de cosecha, alteraciones en la calidad de los productos, variaciones en las zonas de producción, entre otros. Esto afectará, sin duda, a la viabilidad económica de las explotaciones. Recuerdo aquí que “sobreviven los que mejor se adaptan” y que la adaptación climática está relacionada con la anticipación para mejorar las capacidades adaptativas, disminuir las exposiciones y amenazas, y disminuir las vulnerabilidades climáticas. Esta cuestión se merece un capítulo a parte sobre qué tipo de prácticas deberán ir considerándose en el contexto del cambio climático.
  2. I + D + i para la prevención de plagas y agentes patógenos y transferencia de resultados. Un estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Washington publicado por la revista Science, señala que por cada grado centígrado que aumente la temperatura, las pérdidas de las cosechas de trigo, maíz y arroz se incrementarán entre un 10 – 25%, mientras que un aumento de 2 grados podría suponer hasta 213 millones de toneladas menos al año. Según Curtich Deutsch, la actividad de los insectos provocará pérdidas en los cultivos debido a dos causas principales: el aumento de las tasas metabólicas y de reproducción. Habrá una mayor población de insectos mucho más hambrientos. La rotación de cultivos o el uso de variables genéticamente modificadas son algunas de las soluciones que proponen los investigadores de Deutsch y su equipo. Aunque, según Mulet – y como es lógico – para combatir las plagas no hay una solución única. La respuesta dependerá del tipo de cultivo y circunstancia. Los insecticidas y el control biológico pueden ser una respuesta puntual y a corto plazo que funcionan mejor en entornos controlados, como invernaderos; otras soluciones pueden ser las variables transgénicas resistentes a insectos. De cualquier modo, habrá cultivos que serán más difíciles de producir y que deberán ser sustituidos por otros. Igualmente, aparecen los cultivos hidropónicos como vía a considerar.
  3. Mejora de la productividad agrícola a través de la innovación tecnológica. Existen técnicas de uso sencillo y bajo coste de aplicación, que pueden ser aconsejables para explotaciones pequeñas hasta técnicas basadas en los últimos avances científicos que están pensadas para uso a gran escala, por unidades productivas complejas y de gran tamaño; como grandes fincas, cooperativas y asociaciones productoras.
  4. Capacitación del sector primario para gestión sostenible, modernización de sus explotaciones, transición hacia una economía verde y circular y agricultura resiliente. Se ha señalado más arriba, que en el caso de Extremadura, existe cierto envejecimiento de las personas que llevan las explotaciones agrícolas y ganaderas; aunque se está observando un relevo generacional y por otro lado, siguen existiendo profesionales de cierta edad que siguen renovándose y reciclándose cada año. No obstante, muchas fincas que se distribuyen por Extremadura podrían obtener unos mejores rendimientos diversificando sus productos y/o servicios e introduciendo nuevos elementos relacionados con la economía verde y circular – véase la custodia del territorio, los bancos de conservación, los sumideros de carbono, el producto ecoturismo, entre otros -. Igualmente, conseguir una agricultura más resiliente se hace necesario ante lo comentado en el punto 1; por los escenarios climáticos que se esperan para Extremadura.
  5. Fomento de riego eficiente. En Extremadura, hay una excesiva demanda de agua para uso agrícola. Precisamente, en El Ojo Sostenible estamos redactando dos planes de emergencia frente a sequías para 20 municipios de la provincia de Badajoz, y al consultar los tipos de uso de agua – urbano, agrícola, industrial, etc. – en el Plan Especial de Sequías de la Confederación Hidrográfica de Guadiana, comprobamos que esto es así. Hay algunas cuestiones básicas que de entrada deben considerarse como conocer el ciclo del cultivo – no todos tendrán las mismas necesidades hídricas en sus diferentes edades -. Conocer el suelo. Mejorar el drenaje, corregir el suelo en caso de que presente un pH anormal, etc. Si se trata de un suelo de mal drenaje es mejor regar con poca caudal durante más tiempo que con mayor caudal y menor tiempo, ya que disminuirán las posibilidades de que el agua se acumule en la superficie, se evapore o fluya a través de la pendiente por la superficie. Conocer las necesidades de riego de los cultivos es otra vía de mejora. A través del cálculo de la evapotranspiración se puede realizar una aproximación. Además, hay fuentes disponibles que te indican qué valores de evapotranspiración tiene cada cultivo.
  6. Diversificación de cultivo, apuesta por superficies de interés ecológico, mantenimiento de pastos permanentes: Greening. El término greening, también conocido como el pago verde, hace referencia al pago otorgado anualmente como una ayuda complementaria por parte de la PAC – Política Agraria Común de la Unión Europea – a aquellos agricultores que en sus fincas tienen implementadas una serie de prácticas respetuosas con el medio ambiente. Esta ayuda entró en vigor en el año 2015. El importe de la misma constituye un porcentaje del valor total de los derechos de pago básico que el agricultor active cada año. Por norma general, este valor corresponde, aproximadamente, al 50%.Para poder recibir esta subvención, es necesario que aquellos agricultores con derecho a pago, en virtud del régimen básico, cumplan una serie de requisitos en todas sus hectáreas admisibles, que corresponden, concretamente, a tres prácticas medioambientales: diversificación de cultivos, mantenimiento de los pastos permanentes existentes y contar con superficies de interés ecológico en las explotaciones. ¿Conoces Vivencia Dehesa del Tajo? Es un Área Privada de Interés Ecológico, primer y único espacio natural protegido privado de Extremadura. En el año 2016, aparecieron en nuestra sección de #ElOjoPromueve. Un proyecto más que interesante.
  7. Desarrollo de proyectos para el fomento de los canales cortos de comercialización alimentaria. Un canal corto de comercialización alimentaria es una cadena de distribución en la que interviene un número limitado de agentes económicos, dedicados a la cooperación, al desarrollo económico local y las relaciones geográficas y sociales de cercanía entre los productores, los transformadores y los consumidores. Las tipologías de canales se pueden resumir en 6 clases: venta de productos en explotación, venta en mercado de productores, venta a grupos de consumo, venta en tienda, venta a restauración colectiva y venta on line. En Extremadura, a venta directa no está regulada. Por este motivo, las referencias a tener en cuenta son las prescripciones contenidas en el “paquete de higiene”. El Reglamento CE 178/2002 del Parlamento Europeo y de Consejo de 28 de enero de 2002 por el que se establecen los principios y requisitos generales de legislación alimentaria, se crea la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y se fijan los procedimientos relativos a la seguridad alimentaria. El Reglamento CE 852/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo de 29 de abril de 2004 por el que se establecen normas específicas de higiene de alimentos de origen animal. El Reglamento CE 854/2004 del Parlamento Europeo y de Consejo de 29 de abril de 2004 por el que se establecen normas específicas para la organización de controles oficiales de los productos de origen animal destinados al consumo humano. El etiquetado y la información alimentaria quedan reguladas mediante el Reglamento (UE) 1169/2011 del Parlamento Europeo y de Consejo sobre la información alimentaria facilitada al consumidor. En las anualidades 2018 y 2019, desde El Ojo Sostenible hemos prestado asistencia técnica en las 2 ediciones que ha promovido el Ayuntamiento de Barbaño, con el apoyo del CID de Vegas Bajas para el fomento de estos canales cortos de comercialización alimentaria. En diciembre de 2019, celebramos el I Mercado de Alimentos de Proximidad en Barbaño. Hasta hace poco tiempo, en Extremadura, ha primado más – y se entiende por los volúmenes de negocio que generan – las exportaciones de nuestros productos. Este foco ha imposibilitado prácticamente que cualquier persona pudiera ir a la frutería de su barrio y adquirir productos de su pueblo o de su comarca. Una circunstancia que no se entiende, menos aún, en el contexto actual de economía verde y circular, y por la huella de carbono que se genera trayendo hasta aquí alimentos de fuera, que podrían ser endógenos. Ambas vías, exportaciones por un lado y uso de recursos endógenos por otro, no son contrapuestas. Ambas pueden ser favorables para el desarrollo de la economía. Tal vez, ha tenido que darse esta crisis del Coronavirus para darnos cuenta de la importancia de este punto. Recientemente, la Junta de Extremadura, está colaborando con productores extremeños para dar salida INTERNA a sus productos. Ojalá éste sea un camino que no deje de explorarse y perfeccionarse.

Referencia a I Mercado de productores de alimentos. Ayuntamiento de Barbaño. Año 2019.

8. Acciones de lucha contra el desperdicio alimentario: aproximadamente, un tercio de las partes comestibles de los alimentos producidos para consumo humano se pierde o se desperdicia; esto representa alrededor de 1.300 millones de toneladas al año. La cantidad de alimentos per cápita desperdiciada por los consumidores es de 95 a 115 kg/año en Europa y América del Norte, mientras que esta cifra alcanza sólo de 6 a 11 kg/año en África subsahariana y Asia meridional y suroriental. Las pérdidas de alimentos en los países industrializados son tan altas como en los países en desarrollo; sin embargo, en estos últimos más del 40% de las pérdidas de alimentos se produce en las etapas de poscosecha y procesamiento, mientras que en los industrializados más del 40% de las pérdidas de alimentos se produce en la venta minorista y el consumo. Los consumidores/as de los países industrializados desperdician casi la misma cantidad de alimentos (222 millones de toneladas) que la producción neta total de África subsahariana (230 millones de toneladas). Se hace por tanto necesario poner en marcha estrategias de lucha contra el desperdicio alimentario. ¿Conoces la iniciativa “Ni las Migas”? Aparecieron también en enero de 2017 en nuestra sección de #ElOjoPromueve. Hace tiempo que no hemos tenido contacto y desconozco si siguen activos pero aquí puedes ver más iniciativas. Ante el panorama que se avecina, cobra mucho sentido retomar estas iniciativas con mayor fuerza. ¿Qué tal conectar a restaurantes con usuarios/as que pueden acceder a “sus sobras en buen estado” al final del día, a un precio “simbólico”? Y ¿si las empresas ayudan como parte de sus políticas de RSC evitando el desperdicio de sus alimentos y donándolos a entidades como Banco de Alimentos, Cáritas, Cruz Roja y otros? Algunas ya lo están haciendo.

9. Apuesta por el compostaje doméstico y comunitario: dentro de la apuesta que se está haciendo por la economía verde y circular, la idea de cerrar el círculo de los residuos es otra vía de trabajo que puede lograrse a través del compostaje doméstico y comunitario. La gestión racional de los residuos urbanos de origen domiciliario queda patente en los diferentes hitos que la legislación va marcando. Es necesario invertir la pirámide de gestión, reduciendo la cantidad de residuos biodegradables que se depositan en vertedero. Estas iniciativas pueden impulsarse desde los ayuntamientos de Extremadura y permitirán prevenir y reducir la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos, reducir la masa de residuos sólidos urbanos y de jardinería que lleguen a los contenedores, recuperar el ciclo de la materia, por ejemplo, a través del desarrollo de huertos escolares, sociales e incluso de comunidades de vecinos, reflexionar sobre nuestro modelo de consumo, reduciendo el desperdicio alimentario , fomentando hábitos saludables y favoreciendo un consumo responsable. Parece ser que ya se está dando una tendencia que se prevé va a permanecer en la era postcoronavirus. El aumento del consumo de productos frescos.

10. Proyectos de apoyo a la soberanía alimentaria: la soberanía alimentaria es, según el movimiento campesino internacional, el derecho que tienen los habitantes de los pueblos a acceder a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y económica y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo. La soberanía alimentaria, además de incidir en la seguridad alimentaria que se centra en la disponibilidad de alimentos, presta atención también a la importancia del modo de producirlos y su origen, resaltando la relación que existe entre importación de alimentos baratos con debilitamiento de la producción y la población agraria locales. Se apuesta más por la calidad de los productos frente a la rentabilidad. Se apuesta más por los canales cortos de comercialización que por las largas cadenas de producción. Guarda relación con la filosofía de alimentos kilómetro cero. Considerando la situación en que nos encontramos en Extremadura, personalmente considero que no podemos permitirnos renunciar a las exportaciones de nuestros productos; pero es que aquí, en este sentido somos de la escala de grises. No es blanco o negro. No es exportación no, soberanía alimentaria sí. Ambas opciones se pueden combinar. Como ya señalé en la idea 7. es necesario apostar por los canales cortos de comercialización alimentaria pero más allá de ello, hay más abanicos. ¿Qué tal poder ofrecer la opción “del huerto a la mesa” en los restaurantes extremeños? ¿Y si apostamos por la infraestructura verde municipal? Cubiertas verdes, jardines verticales, huertos urbanos. ¿Y si nos atrevemos con iniciativas de la talla “El Increíble Comestible”? ¿Por qué no poder ofrecer “rutas de biodiversidad” dentro de nuestros municipios? Y ¿qué opináis de esos “corredores para abejas” que se están generando en determinados lugares? Todas estas ideas finales se vinculan directamente también con los ODS 11, 12, 13 y 15. De ellos seguiremos compartiendo en sucesivos capítulos.

Referencia a cubiertas verdes

Lo escribe: PAZ HERNÁNDEZ PACHECO

Si tu empresa y/u organización, quiere poner en marcha un Plan de Acción ODS  o bien, integrarlo en su política de responsabilidad social corporativa, puedes contactar en elojosostenible@gmail.com. Igualmente, desde El Ojo Sostenible tenemos experiencia en la redacción de proyectos y concurrencia competitiva así como en la ejecución y justificación de los mismos. Cuenta con nosotros si necesitas darle forma a tu propuesta técnica. Estamos entrenados en la redacción adecuada de las mismas.

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4 respuestas a #Agenda2030 – ODS2: Hambre cero. Del contexto internacional al extremeño: 10 ideas para pasar a la acción

  1. Ken Yinger dijo:

    Hola, Paz! Me encanta lo que estás haciendo. Me preocupa también que haya gente que carece de recursos para proveer comidas nutritivas para sus familiares. Estamos preguntandonos cómo podemos ayudar.

    Te envío un par de fotos de nuestro huerto urbano!

    Un abrazo, Catalina

    El vie., 15 may. 2020 8:38, elojosostenible escribió:

    > elojosostenible posted: “La semana pasada comenzamos el primero de los 17 > capítulos que queremos compartir de entradas sobre la Agenda 2030. En este > segundo capítulo, me centro en el ODS 2: Hambre Cero. Precisamente, esta > semana ya se están viendo las llamadas “colas del hambre” ” >

  2. Buenos dias, Catalina y Ken. Me alegra que os interese 🙂

    Ok. Quedo a la espera de vuestras fotos del huerto. Me encantará verlo.

    Un abrazo.

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